AMPLIARÁ MÉXICO SU FABRICACIÓN DE VEHÍCULOS PARA EL MERCADO INTERNO
En respuesta a los cambios en el comercio internacional y a la imposición de aranceles por parte del presidente estadounidense Donald Trump, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, presentó un ambicioso paquete de 18 acciones bajo el nombre de Plan México, que busca reforzar la economía, el empleo y la soberanía del país.
Durante un acto realizado en el Museo Nacional de Antropología, la mandataria anunció que uno de los ejes centrales del plan será ampliar la fabricación de vehículos dentro del territorio nacional. Este punto forma parte del sexto eje del plan y busca reducir la dependencia de las importaciones y fortalecer la innovación tecnológica en el sector automotriz.
“Tenemos el plan, hemos hablado con la industria automotriz. El objetivo es que la mayor parte de los vehículos que se consumen en México sean fabricados en nuestro país”, aseguró Sheinbaum, quien adelantó que los decretos vinculados a este programa se publicarán el 16 de mayo.
UN PROYECTO PARA REACTIVAR EL DESARROLLO ECONÓMICO
Frente a gobernadores, empresarios y legisladores, Sheinbaum destacó que este plan tiene como propósito fundamental impulsar la inversión productiva, generar empleos y fortalecer la autosuficiencia en áreas clave como energía, alimentos, industria farmacéutica y tecnológica.
“Estoy segura de que nos llevará a un México con más empleo bien remunerado, con menor pobreza y desigualdad, con más innovación, menor contenido de carbono, que respete al medio ambiente y aumente nuestra autosuficiencia y soberanía”, señaló.
Entre los objetivos se encuentra la generación de entre 500 mil y un millón de empleos mediante la aceleración de obras públicas, incluidas viviendas, trenes y carreteras, con apoyo de reformas legales que faciliten la contratación de estos proyectos.
SECTOR PRODUCTIVO, EN EL CENTRO DE LA ESTRATEGIA
Además del sector automotriz, la estrategia contempla la reactivación de otras industrias clave para el mercado interno como la textil, calzado, acero, aluminio, semiconductores, paneles fotovoltaicos y baterías. En el ámbito farmacéutico, se prevé un impulso significativo mediante la simplificación administrativa para fomentar la producción local de medicamentos y equipos médicos.
En materia agroalimentaria, se proyecta un incremento en la producción de maíz blanco, que pasará de 21.3 a 25 millones de toneladas en 2025. Asimismo, se ampliará la producción de leche y arroz, y se duplicará la compra de leche a pequeños productores a través de Liconsa.
ENERGÍA Y SALARIOS, PILARES DEL CAMBIO ESTRUCTURAL
En el ámbito energético, el Gobierno federal prevé reducir la importación de gas natural y elevar la producción de gasolina, al tiempo que se impulsarán inversiones en la industria eléctrica con un enfoque en energías limpias.
Sheinbaum subrayó que, aunque México y Canadá fueron exentos del arancel general del 10 por ciento anunciado por Estados Unidos, el diálogo continúa en torno a medidas específicas que podrían afectar a sectores como el acero, el aluminio y los automóviles.
“Creemos que con el diálogo que hemos establecido con el Gobierno de los Estados Unidos estamos en condiciones de poder tener un mejor acuerdo”, concluyó.
LAS 18 ACCIONES DEL PLAN MÉXICO:
Ampliación de la autosuficiencia alimentaria, con aumento en la producción de maíz, frijol, leche y arroz.
Fortalecimiento de la soberanía energética, promoviendo energías limpias.
Aceleración de proyectos de obra pública, incluyendo carreteras y trenes.
Impulso al plan de vivienda, con una meta de 180 mil viviendas en 2025.
Fortalecimiento de la industria nacional: textil, semiconductores y otras.
Ampliación de la fabricación nacional de vehículos para consumo interno.
Impulso a la producción farmacéutica y médica.
Reactivación de la industria petroquímica y de fertilizantes.
Incremento del contenido nacional en compras públicas.
Promoción de productos nacionales en tiendas departamentales.
Creación de una ventanilla única para facilitar la inversión.
Establecimiento de 15 polos de bienestar con beneficios fiscales.
Creación de 100,000 empleos nuevos.
Facilidades de crédito para micro y pequeñas empresas.
Inversión en ciencia y tecnología, con especial énfasis en innovación.
Renovación del paquete contra la inflación y para la canasta básica.
Aumento al salario mínimo, hasta alcanzar el equivalente a 2.5 canastas básicas.
Garantía y ampliación de los programas de bienestar.
Este plan, diseñado inicialmente como una respuesta a las tensiones comerciales con Estados Unidos, representa ahora una hoja de ruta de mediano plazo para un nuevo modelo de desarrollo económico sustentado en la producción nacional, la soberanía económica y la justicia social.