La noche de este lunes, finalmente, Marcelo publicó un escueto tuit en la red social denominada X, antes Twitter, en el que reitera su preocupación por la encuesta de Morena, por lo que anticipó que este martes 5, un día antes de que se den a conocer los resultados, fijará una postura pública al respecto.
Este espacio indagó entre personajes allegados al excanciller, quienes comentaron que Ebrard convocó a su equipo central así como a sus operadores de todo el país a una reunión mañana.
No nos pudieron precisar si en esa reunión les anticipará el mensaje que hará público o si en ese cónclave Marcelo aprovechará para comunicarles su decisión tanto a ellos como al país.
Hay señales que parecen indicar que las cosas no van bien para la unidad de la Cuarta Transformación, tras el accidentado proceso interno.
Una de ellas es el duro artículo publicado el fin de semana por el potosino Enrique Márquez Jaramillo, muy cercano a Ebrard, en el periódico El Universal, en donde, entre otras cosas afirma que AMLO “debe” a Ebrard la gubernatura de la CDMX y la candidatura de la izquierda, encabezada por el PRD, en 2012. Además llama a Marcelo a romper con la 4T.
Otra, es la advertencia del operador local de Ebrard, Eugenio Govea, quien al comentar el tuit de Ebrard de este lunes por la noche, señala que Morena podría perder millones de botas si le juega sucio al excanciller. Algo debe saber o algo habrá escuchado.
ACCIDENTADA ENCUESTA MORENISTA
En sondeo entre morenistas que son parte de los equipos de tres de las corcholatas guindas, no de Velasco ni de Noroña, revelaron a Exprés algunos de los hechos más sospechosos en que la dirigencia de su partido incurrió al implementar la encuesta.
Se aplicaron 10 encuestas en cada una de las secciones electorales seleccionadas para conformar la muestra estadística. La boleta circular que acompañaba al cuestionario tuvo de un lado los nombres de las corcholatas; del otro, pidieron a los representantes de las mismas que firmaran antes de proceder al levantamiento.
Sin embargo, los operadores de la casa encuestadora y de la dirigencia nacional se negaron a contar los votos para que ellos firmaran, como quien dice querían un cheque en blanco, avalando el resultado, fuera cual fuese.
El equipo que visitó cada una de las casa, para levantar más de 12 mil cuestionarios y boletas en urna estuvo compuesto por 8 integrantes: uno de la casa encuestadora, un representante de la dirigencia nacional del partido y uno por cada corcholata participantes.
Sin embargo, solo el de la casa encuestadora pudo acercarse cara a cara con el encuestado. Al resto se les pidió estar a 7 metros de la escena, como quien dice, los que levantaron los datos y los votos operaron en lo oscurito.
Luego, el operador de la casa encuestadora se llevó en todo momento la urna, hasta al baño, por lo que algo pudieron hacer en esas “desapariciones”, nos comentaron.
Finalmente, uno de los puntos más graves, es que los representantes de las corcholatas ni siquiera supieron cuáles fueron las preguntas que se aplicaron a los interrogados. Tampoco qué pasó con la posible respuesta que muchos entrevistados quizá dieron, que no votaba por ninguna de las corcholatas propuestas, lo cual pudo haber pasado. Sin embargo no había espacio para eso. Bien pudieron los operadores de la casa de estudios demoscópicos “votar en lugar de ellos”, pues como quien dice "son empleados del partido", nos dijeron.